24.-LA MUERTE DE LAS PIEDRAS

LA VENGANZA DE YAHVEH?

  Werner Keller escribió en 1959 posiblemente el libro de arqueología bíblica más famoso, ha sido reeditado y actualizado en multitud de ocasiones (la última en 2008). Es un tratado completo que intenta sistematizar la verdad histórica comprobada por las investigaciones arqueológicas. El libro, titulado “Y la Biblia tenía razón” podríamos tomarla como la sentencia profética y certera sobre lo que le pasó a Asiria;  si, la Biblia tenía razón, Asiria seria completamente destruida y su recuerdo desaparecería durante 2600 años. La maldición bíblica se cumplió, después de todo. O no?

“Y nuestro dios Yahveh ha proclamado: Asiria es un país poderoso, pero yo lo voy a destruir.

Destruiré su templo, sus ídolos y sus imágenes, y todos se olvidarán de él. Dejaré ese país en ruinas,

pues sólo merece mi desprecio. (Nahúm 1:12-14)

 En el Próximo oriente, la cuna de la civilización Mesopotámica, (las actuales Irak y Siria), los conflictos armados y las guerras civiles han corrido parejos a un enorme daño al patrimonio cultural y a la memoria de las personas; que han sido sistemáticamente destruidos, apropiados y saqueados; además de la limpieza étnica y los cambios demográficos causados por la huida de la población de todo tipo de represión a lugares más seguros. Para empeorarlo, la comunidad internacional ha invertido muchos esfuerzos en la posguerra-reconstrucción, pero prestó menos atención a otras etapas anteriores, como el uso del patrimonio para la reconciliación entre las partes en combate y la resolución del conflicto.

Guerra del Golfo, Bagdad 2003

Junto al petróleo, la otra riqueza de Irak es su cultura, al ser a la antigua Mesopotamia donde surgió la primera civilización conocida, con un extraordinario desarrollo artístico, literario y cultural. Tras la guerra del Golfo donde se invadió Irak y Saddam Hussein derrocado, no sólo se iba a expoliar este enclave geoestratégico en sus recursos naturales, sino también en su cultura milenaria. En el Museo Nacional de Bagdad estaban los primeros ejemplos de escritura y símbolos numéricos y la cultura material procedente de más de 10.000 yacimientos arqueológicos. De ninguna manera se entiende que los marines no impidieran el saqueo de Bagdad y resto de ciudades iraquíes. ¿Dónde habrían podido ir a parar los 250.000 objetos que poseía el Museo Arqueológico de la capital, incluidas las 80.000 tablillas cuneiformes de barro?

A US soldier stands on a Bradley tank stationed at the main enterance of the National Museum as another soldier walks by in Baghdad 21 June 2003. The Museum was looted by mainly Iraqis after US troops took over Baghdad, and law-and-order broke down. AFP PHOTO/Ramzi HAIDAR

De tal magnitud fue lo robado que, como protesta,  presentaron su dimisión tres asesores de Bush, presidente de EEUU.  Martin Sullivan, asesor cultural, señaló con su dimisión que “mientras nuestras fuerzas militares se desplazaron con extraordinaria precisión (…) para asegurar el Ministerio del Petróleo y los pozos petrolíferos, fracasaron en la protección de la herencia cultural de Irak.  La tragedia, destrucción y saqueo del museo de Bagdad,  era previsible y se podía prevenir”. ¿Por qué, pues, no se actuó de acuerdo con la convención de La Habana, en cuanto a la protección de bienes culturales? Acaso no se era consciente de lo que sucedía o es que se ignoraba el valor de las piezas expoliadas y que, al tratarse de la memoria colectiva del ser humano, perjudicaba la Humanidad?  Durante siglos Bagdad habia resistido todo tipo de ataques, preservándose, en parte, su legado cultural. ¿Por qué en 2003 no fue posible?

   Son muchas las preguntas que podríamos hacernos en relación con la hipocresía la coalición internacional contra Irak en cuanto al patrimonio cultural. Porque está claro que cuando se hablaba del tema, todo el mundo, al menos en teoría, apreciaba su valor, comprendiendo que debía ser protegido como legado para generaciones futuras. Sin embargo, la práctica apuntó hacia otro lado, al permitir que un pueblo oprimido por un dictador perpetúe la barbarie generada por la guerra. Fueron saqueadas la Biblioteca Nacional, la Escuela de Estudios Islámicos, el Museo Nacional, entre otras instituciones además de Bagdad, Mosul o Basora, donde se conservaba la grandeza cultural de este milenario territorio, dejada por acadios, sumerios, asirios, babilonios, etc. que nos dejaron muestras de su arte, testigos únicos de una memoria ahora devastada. Piezas diversas, joyas, marfiles o bajorrelieves, entre otros, del período de rey sumerio Ur-Nina o del acadio Sargón, dos pueblos que se fundieron en una sola civilización y en la que Gudea llegó a ser considerado como uno de los grandes reyes del periodo, al igual que Hammurabi lo fue en el imperio babilónico o Salmanasar I al asirio, con capital en Assur.

  Está claro que la barbarie no fue debido al azar. Muchos expertos de la Unesco[1]  afirmaron entonces que el expolio habia sido encargado desde el extranjero, al menos el de sus piezas más importantes, habiéndose intervenido ya diverso material en la frontera con Jordania, ruta a seguir preferentemente por las piezas antes de su llegada a Israel y Suiza, o ciudades como Nueva York, París y Tokio, donde coleccionistas sin escrúpulos esperan su llegada.

  Ante la gravedad y magnitud de tales hechos se solicitó la intervención de la Interpol, al menos para las piezas más valiosas, ya que al haber sido las piezas menores saqueadas para venderlas o bien para poder cambiarlas por alimentos podría ser más dificultosa su localización. Esta tierra que está acostumbrada a estas prácticas desde siglos atrás nunca ha recuperado nada de lo robado, piezas que terminaron en museos o en colecciones privadas. Todo lo que ocurre forma parte de esta gran mentira de la guerra. Porque si el Pentágono había comprometido previamente a proteger los enclaves históricos, culturales y hasta los  deportivo, ¿Cómo no hizo nada para evitar lo que  pasó?

En los preparativos de la guerra del año 2003, representantes de la American Council for Cultural Policy pidieron a las fuerzas del ejército de Estados Unidos y del Reino Unido que evitaran atacar el lugar, si bien no recibieron respuesta, durante la guerra no se atacó el emplazamiento.

Y así, llegamos a los 5 días fatídicos del asalto del Museo Nacional entre el 8 de abril y el 12 de abril, cuando se produjeron los saqueos. Previamente, el personal del museo habia escondido muchas obras  en bóvedas y en cajas fuertes gigantes; las obras que no pudieron ser escondidas y se encontraban en las galerías públicas fueron protegidas detrás de sacos de arena y espuma; sin embargo, salvo las obras escondidas o fuera del museo (por ejemplo el tesoro del Nimrud estaba en una bóveda de seguridad del Banco de Irak), todo fue saqueado de forma indiscriminada.

   Se llevaron todo, desde objetos auténticos hasta falsificaciones usadas por los museos para exponer obras delicadas que no pueden ser mostradas fácilmente. El saqueo se pudo llevar a cabo debido a la inexistencia de funcionarios durante esos días, sin embargo, según se informó después, muchos de esos funcionarios habían colaborado en el asalto, sobre todo para acceder a las cámaras de almacenamiento subterráneo. Las 28 salas fueron arrasadas, perdiéndose hasta 50.000 piezas entre vasijas, cascos, cuchillos, frisos, estatuas etc…

Por fin, el  16 de abril las tropas de Estados Unidos llegaron al museo y el 21 comenzaron las investigaciones para intentar esclarecer los hechos e investigar qué había pasado. El escándalo recorrió el mundo entero cuando Colin Powell, Secretario de Estado de Estados Unidos, declaró que iba a luchar por proteger y conservar el patrimonio iraquí.

  Agentes del FBI fueron enviados a Irak para, con los expertos del museo de Bagdad, trazar una lista de los objetos saqueados a fin de recuperarlos. La UNESCO se reunió en París e hizo otro tanto y comenzó a rastrear el mercado para valorar el impacto de la circulación de esos objetos dentro del mercado de antigüedades, tanto de legal como ilegal.

  Pocos días después se creó el programa Proyecto Museo de Bagdad que intentaba reforzar estos proyectos. En mayo de 2003 se reconoció que 40.000 manuscritos y 700 objetos saqueados habían aparecido en suelo estadounidense, otros objetos fueron apareciendo en Suiza, Japón, Estados Unidos, Jordania y en… EBay! También el saqueo permitió a ciertos grupos iraquíes obtener amnistías o ayudas a cambio de devolver estos objetos. Incluso un reportero y un cámara de Fox News fueron detenidos en la aduana de Estados Unidos con objetos saqueados.

   Entre 2003 y 2009 de los 10.000 objetos pequeños que desaparecieron se  recuperaron unos 2500; y de las 3100 piezas más grandes (jarrones, relieves, piezas, etc…) se recuperaron unas 3000. En 2009 se reabrió el museo a los iraquíes, siendo reabierta de forma oficial para todo el mundo en el año 2015.  Irak exigió ya para el año 2012 al gobierno de los Estados Unidos  devolviera el patrimonio cultural iraquí robado y saqueado y que se sabía que estaba todavía en Estados Unidos. Si, amables lectores, el gobierno de Irak tuvo el coraje, indignados por lo que les hacían, de acusar a Washington de robo del patrimonio cultural del país, suspendiendo todo tipo de colaboración académica y misiones arqueológicas en Irak. En este caso concreto, se tratabA del saqueo del denominado ‘Archivo Judío’, que es una colección de documentos antiguos de incalculable valor cultural. ¿cuál fue la respuesta?

Pero el expolio de Mesopotamia viene de lejos: Los ingleses se llevaron todo al museo británico durante el siglo XIX

    Por intermedio de los canales oficiales y diplomáticos, la Casa Blanca expresó una ligera intención de devolver solo la mitad del archivo que incluyen rollos de toras que datan de centenares de años, documentos en hebreo y árabe, entre otras. Los iraquíes lo han considerado intolerable y no aceptaron la ‘amable oferta’. Pero, ¿para qué quiere el gobierno de los Estados Unidos toras de la tradición hebrea (conjunto de leyes que conforman la base y fundamento del judaísmo)?, tal vez, defienden u ocultan algo que puede afectar la Biblia o al estado de Israel? Es un patrimonio de Irak a pesar que se trate de obras escritas de antiguos hebreos. Desgraciadamente los estadounidenses obedeciendo algún tipo de consigna trasladaron parte de ese archivo a Israel con cerca de mil antigüedades iraquíes…

  Pero entonces en 2014, una nueva sombra se cernía sobre el patrimonio mesopotámico. La maldición de Jehová es inmisericorde:

¡Miren a lo lejos! ¡Dios mismo se acerca! Su furia es como fuego ardiente; sus labios y su lengua son un fuego destructor. El aliento de Dios parece un río desbordado que todo lo inunda. Dios viene contra las naciones, para derrotarlas por completo y hacerlas perder el rumbo.” (Isaías 30:27,28)

Mía es la venganza. A su tiempo lo hago pagar  (Deuteronomio 32:35)

“Jehová nuestro Dios exige que le seamos fieles. Cuando se enoja, toma venganza de sus enemigos y de sus contrarios. Nuestro Dios es muy poderoso y siempre castiga a quien lo merece”. Porque yo destruiré a esos malvados. Asiria, esto te ha pasado por engañar a los pueblos. Las naciones se enamoraron de tus dioses y brujerías, y entraron en tratos contigo”. (Nahúm 1:2,3 y 3:8-10)

ESTADO ISLAMICO DESTRUYENDO CON MAQUINARIA PESADA LAS MURALLAS Y PUERTAS DE NINIVE

 La aparición del grupo terrorista Estado Islámico rememoró los peores momentos de los saqueos de Bagdad, sobre todo porque, al menos, durante los saqueos los objetos eran vendidos en el mercado negro y se podían recuperar pero, en este caso los sanguinarios y salvajes terroristas wahabistas pagados por Arabia Saudí y con apoyo de Estados Unidos, en su psicótica visión radical iconoclasta decidieron destruir todos los objetos y tablillas, la mayoría réplicas falsas, pero un alto porcentaje eran piezas reales con miles de años de antigüedad que fueron destrozada a martillazos, voladas o aplastadas.  En Siria ocurrió otro tanto por parte de los grupos terroristas del Estado Islámico, con apoyo de Estados Unidos, Israel o Arabia Saudí, que se dedicaron a destrozar el patrimonio artístico y arqueológico de Palmira, donde llegaron a volar el teatro de estilo romano.

Frente a la incapacidad de  que estas mentes puedan apreciar las obras de arte, subyace, en sus actuaciones de terrorismo cultural, un elemento de destrucción de los elementos culturales que cimentan a estos estados, queriendo llevar a cabo un acto desculturizador e imponer su visión radical sobre la historia.

Los combatientes de Estado Islámico, también llamado Isis o Daesh, siguen una interpretación extrema del islam suní conocida como salafismo que considera idolatría la veneración de estatuas y tumbas. Pero hay algo más que motivos religiosos en su forma de actuar. Desde que se hicieron con amplias zonas de norte de Irak en junio de 2014, se  empeñaron en borrar los testigos de la diversidad étnica, cultural y religiosa de la zona. Atacaron a las minorías y destruido sus lugares de culto, incluidos varios santuarios suníes, que consideran heréticos.

Según su interpretación fundamentalistas, estos objetos  “eran ídolos para personas de la antigüedad que los veneraban en lugar de Dios, Allah. Los llamados asirios, acadios y otros pueblos tenían dioses para la lluvia, para la agricultura, para la guerra… e intentaron acercarse a ellos con ofrendas. El profeta  Mahoma sacó y enterró los ídolos en la Meca con sus manos benditas”.

No resulta fácil explicar los motivos que lleva a la destrucción de la cultura y arte de una nación, es indudable que en la guerra emerge todo tipo de sentimientos, sensaciones y necesidades estratégicas que con frecuencia obligan convertir los bienes civiles, patrimoniales y culturales de una nación en objetivos, según el estado de necesidad militar del momento. Pero, lo que se ha visto en Irak y Siria se aleja de todo razonamiento lógico.

   Después de que EI declara el califato en 2014, cientos de sitios arqueológicos en Irak cayeron en manos de sus combatientes. A esto le siguieron terribles actos de vandalismo, muchos de ellos difundidos en vídeos publicados por miembros del grupo que muestran cómo destrozaban artefactos en el Museo de Mosul y como dinamitaban otros en la capital asiria de Nimrud, (la Calah bíblica). Los yihadistas emplearon maquinaria pesada para destruir la ciudad arqueológica de siglo XIII aC.

 El ministro de cultura del débil estado iraquí suplicó: “No podemos permanecer en silencio. La destrucción deliberada del patrimonio cultural constituye un crimen de guerra. Hago un llamamiento a todos los responsables políticos y religiosos de la región a alzarse contra este nuevo acto de barbarie y recordar que no hay justificación política ni religiosa alguna para destruir el patrimonio cultural de la humanidad”.

  Bien es verdad que muchos  monumentos fueron trasladados  años antes por los arqueólogos a algunos de los museos más importantes de mundo, como el British Museum, que alberga sus toros alados. Cientos de piedras preciosas y piezas de oro procedentes de Nimrud se encuentran en Bagdad, ahora un sitio más seguro.

Sin embargo, aún quedaban las ruinas de las ciudades, Nínive (Mosul), Nimrud y Assur, excavadas desde el siglo XIX, que han sido ahora pasto de los yihadistas.

 El  26 de febrero de 2015, Daesh difundió un vídeo por internet que mostraba como destruían decenas de figuras del Museo de la Civilización de Mosul en Irak, entre ellas alguna de la época neoasiria (siglos VIII-VII aC).

   Thomas Campbell, el director del  Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, condenó el “acto de destrucción catastrófica a uno de los museos más importantes de Oriente Medio”. “Este ataque sin sentido contra el arte grande, sobre la historia y la comprensión humana constituye un asalto trágico no sólo en el Museo de Mosul, sino a nuestro compromiso universal de utilizar el arte para unir a las personas y promover la comprensión humana”, dijo en un comunicado.

De esta región salió Asur, que construyó las ciudades de Nínive, Rehobot-ir, Calah y Resen” (Génesis 10:12). Como se ha mencionado en el capítulo 22, las excavaciones en Nimrud (la Calah bíblica) comenzaron a mediados del siglo XIX y continuaron hasta 1992.  Pero desde marzo de 2015, Calah fue sistemáticamente destruida por ISIS. Cerca del 80% se  quedó destruido. Se allanó con maquinaria el Ziggurat, una empinada pirámide que antiguamente tenía 34 metros de altura.

También  se destruyeron los lammasu, las esculturas de toros alados, cercanos al  templo de Ishtar, las imágenes televisivas de su destrucción con potentes martillos hidráulicos golpeaban a toda persona que apreciara el arte y la historia, destruir de esa manera figuras de 2800 años de antigüedad! Se destruyó también la entrada del Templo Nabu, junto con las estatuas que lo flanqueaban. Y utilizaron máquinas y explosivos  para destruir el Palacio de Assurnasirpal II, rey de Asiria entre 883 y 859 aC. ¿Por qué Estado Islámico destruía con tanto empeño el patrimonio histórico de Irak? La respuesta siempre era la misma: mostraban escenas religiosas y de culto, sacerdotes y lo que parecian ser semidiosas o sacerdotisas. “¡Asiria está destruida! ¿Habrá alguien que la consuele? ¿Habrá quién le tenga compasión?” Yo soy el Dios de Israel, y juro que así lo haré”(Nahúm 3:7)

    Por eso, el Isis no habia hecho nada más que empezar su  desquiciada  serie de fanáticas actuaciones.

La matanza de las piedras

 ¡Pobrecita de ti,  capital de Asiria! (Nahúm 3:1) En Nínive[2], Daesh se cebó primero con la puerta de Nergal[3]. Los dos “lammasu”, las colosales figuras de  toros alados icónicos de la civilización asiria, que decoraban el acceso fueron troceados con taladros. La fechoría fue publicada en vídeo por la división mediática del grupo fundamentalista.

 En Abril de 2016 el autodenominado Califato de Estado Islámico sumó a su  historial un nuevo crimen contra el patrimonio de la humanidad en  la ciudad  de Mosul. Las excavadoras redujeron a escombros varias puertas de la antigua ciudad  de Nínive que aún permanecían en pie, vestigios de una de las grandes ciudades de la antigüedad con más de 2600 años de historia. La demolición se produjo  cuando las máquinas atravesaron la muralla que rodea un recinto de 750 hectáreas[4], plantado en medio de la segunda urbe de Irak y en los alrededores de la confluencia de los ríos Tigris y Josr. “Nuestro corresponsal nos informó que el ‘daesh’ utilizó excavadoras para derribar la puerta de Maskhi después de que los aviones de la coalición internacional. que lidera Estados Unidos, bombardearan la red de teléfonos fijos usada para las comunicaciones internas “, explicaba  Raaf al Zirari, director de una agencia de noticias que lucha contra el apagón informativo dictado por los jihadistas.  Mashki, la puerta de los abrevaderos, fue empleada para el ganado y era uno de los 15 accesos a Nínive, la ciudad que llegó a ser capital del imperio neoasirio en 705 aC, aunque fuera ya una ciudad milenaria. Como ya se ha mencionado en 612 aC fue arrasada por la alianza de babilonios, medos, persas, caldeos, escitas y cimerios. La puerta había sido reconstruida en adobe.

    Cuatro días después de la destrucción de la puerta de Mashki, la puerta de Adad y partes de la muralla de Nínive corrieron la misma suerte. Adad, que lleva el nombre de un dios homónimo, deidad de la tormenta para los acadios, asirios y babilonios, fue objeto de una reconstrucción que arrancó en la década de 1960 pero que, debido a la turbulenta historia reciente Irak, no se había concluido.   La puerta de Adad lucía un aspecto irregular, formado por ladrillos y cemento, y albergaba zonas no excavadas.  

    Los yihadistas siguieron perpetrado su crimen continuado contra el rico patrimonio de norte Irak. Arrasaron la ciudad fortificada de Hatra, capital del imperio Parto y epicentro del primer reino árabe; el museo de Mosul,  desbarataron sus esculturas; y en  las ruinas de Dur Sharrukin, la fugaz capital del imperio asirio durante el reinado de Sargon II (722-705) también fue objeto de derribos. Con posterioridad,  en 2017, el arqueólogo iraquí Faleh Noman, que fue designado por el gobierno iraquí para liderar la evaluación de los yacimientos, describió el daño recibido:

“La entrada principal al palacio que lleva hacia la sala del trono ha sido completamente destruida. Los relieves de las paredes y los lammasu de la segunda entrada también han sido dañados, y sólo queda un relieve gran intacto. Dentro del palacio,  los bajorrelieves habían sido destruidos con mazos”.

 Por supuesto la barbarie yihadista también perjudicó a  monumentos posteriores pero de gran valor histórico: en enero de 2016 trascendió la noticia de la destrucción de monasterio de Mar Elia (San Elías, en siríaco), en las proximidades de Mosul. El convento, fundado alrededor del 595 dC, fue borrado de mapa a golpe de explosivos y excavadoras. Los extremistas habían mutilado, además, decenas de iglesias y monasterios como el de San Jorge en la llanura de la provincia iraquí de Nínive arrancando cruces y deshaciendo tallas y mosaicos. Y condenaron a la devastación  bajo la pólvora  la iglesia griega de Ahoadamah y al monasterio de Mar Behnam en suelo iraquí.

“¡No es posible contar los heridos ni saber cuántos son los muertos! ¡Los cadáveres se amontonan!

¡La gente tropieza con ellos!”(Nahúm 3:3)

Siria  también escucha los látigos y el estruendo de las ruedas

     La actual republica de Siria comparte con Mesopotamia  uno de sus ríos más importante,  el Éufrates; su territorio podría considerarse como la parte más al norte de Mesopotamia, y el este y norte siempre perteneció al Imperio Asirio, estando muchas antiguas ciudades asirias en la actual Siria, no en Irak. Solo el centro y oeste de la actual Siria fueron pequeños reinos arameos como el de Damasco y otros menores. “Sonido de látigo, y estruendo de movimiento de ruedas; y caballo atropellador, y carro saltador”. (Nahúm 3:2)

  Entre 2014-2017 amplias regiones de Siria estuvieron dominadas por el Estado Islámico. Ciudades como Apamea, Ebla o  Raqqa fueron despojadas completamente de su patrimonio según informes que detallan la totalidad de esas reliquias perdidas, en los saqueados museos y asentamientos milenarios desvalijados. En la provincia de Hasaka habitada por cristianos asirios, siriacos y armenios, los yihadistas, repentinamente, se convirtieron en  “arqueólogos”, con sus propias manos y palas se dedican a excavar la tierra y extraer todo tipo de objetos. Como advertencia ante la competencia (otros saqueadores), los “arqueólogos” del Estado Islámico han izado la bandera negra como señal que los yacimientos de extracción ya tienen un propietario. Y especialmente los Yihadista se ensañaron con dos importantes ciudades históricas: Palmira y Alepo

Palmira fue en los siglos I y II d.C. uno de los centros culturales más importantes de la época y punto de encuentro de las caravanas en la Ruta de la Seda, que atravesaban el desierto del centro de Siria.

PALMIRA DESTRUIDA A BOMBARDEOS

Durante su dominio, los yihadistas dinamitaron los templos de Bel y Bal Shamín, el frente escénico del teatro romano, gran parte de la columnata del Tetrapylon, el arco del triunfo y numerosas estatuas del museo de la ciudad, acciones que fueron consideradas “crímenes de guerra” por la Unesco.

Maamoun Abdulkarim, director general de Antigüedades y Museos en Siria, tras recibir las imágenes por satelitales que confirmaron sus temores, declaró. “Estamos ante un ejército de bárbaros determinado a eliminar Palmira en su guerra cultural. Se trata de un patrimonio mundial y la comunidad internacional debe asumir su parte de responsabilidad en su protección. Cuanto más tiempo pase en manos del ISIS, menos quedará”.

 En Enero de 2018, el Ejército sirio junto con el apoyo de la aviación rusa y milicias aliadas lograban liberar Tedmur, nombre de la ciudad en árabe, tras 2 años de reinado del califato. Se  pudo entonces visitar el sitio donde varias tumbas funerarias yacían destruidas al igual que el milenario Templo de Baal, del que solo permaneció el pórtico en pie, o el  Arco del Triunfo, volado por los aires. Pero, tras evaluar los daños, Abdelkarim se mostró optimista estimando que el 80% de las joyas de Palmira habían sobrevivido al paso del ISIS, y augurando una rápida rehabilitación del arco y del templo en pocos años. El arqueólogo se conformaba de haber puesto a salvo en el subsuelo de Damasco gran parte de las estatuas recuperadas, incluida la dañada del León de Al-Lat, de 1.900 años de antigüedad, así como numerosos mosaicos romanos. Pero el castillo, el museo, los templos y torres funerarias corren el riesgo de desaparecer al paso del ISIS.

   Sobre la factura cultural firmada por el autoproclamado califato, se impone la humana. Más de 500 personas fueron masacradas cuando el ISIS entró por primera vez en Palmira. Entre ellos el arqueólogo Jaled Asaad, de 82 años, y director durante medio siglo de la ciudad histórica. Asaad fue decapitado en la plaza central de la ciudad y sus gafas colocadas sobre su cabeza. A su retorno, los yihadistas  mataron a otras 200 personas: civiles, funcionarios y profesores, fueron decapitados y los uniformados, soldados y combatiente rebeldes, ejecutados.

La ciudad, que albergaba 100.000 habitantes (50.000 de ellos desplazados de otras zonas) en 2015, está hoy tan desértica como las tierras que la rodean. Tan solo un puñado de vecinos se aventuró a regresar a la ciudad, situada a pocos metros de las ruinas, para recaer de nuevo bajo el reino del ISIS. Entre las callejas zapadores rusos levantaban columnas de humo explosionando las minas plantadas por los yihadistas en su huida.

      Alepo fue una vez la ciudad más grande de Siria, con una población de unos 2,3 millones de ciudadanos. También fue el centro industrial y financiero del país, además de ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Alepo era famosa por su ciudadela del siglo XIII, mezquita del siglo XII y por los grandes mercados cubiertos o zoco. De todo aquello sólo quedan las fotografías. Su práctica destrucción como ciudad en este caso no ha sido culpa exclusivamente de los Yihadistas. En larga guerra civil en Siria desde 2012 a 2019  en Alepo se enfrentaban muchas facciones entre sí: los rebeldes políticos al presidente Basarh Al Asad, los kurdos, los yihadistas y los fieles al gobierno de Al Asad, los bombardeos rusos sobre la ciudad han hecho el resto. La Alepo actual es una sombra de lo que era al inicio de la guerra civil siria.

Según la UNESCO, la ciudad siria de Aleppo es la más antigua del mundo y de la historia, para esa organización los descubrimientos arqueológicos se remontan a doce mil años ! (12.000), para nuestra fuente, se remonta muchísimo tiempo más atrás, como yo suelo decir, a la más profunda medianoche de los tiempos, “Aleppo existe desde el primer día en el que hombre habita su Cueva”. Como un ejemplo, en la provincia de Alepo se encontró  la Estatua más antigua jamás hallada: la Diosa Amorita Siria Istar o Ishtar (en arabe عشتار ) datada al 8700 a.C. Es la primera Dama en la Historia y el Mundo. [5] Durante más de 4.000 años, hititas, asirios, árabes, mamelucos, mongoles y otomanos habitaron en las calles de la milenaria ciudad.

   Allí se han batido durante  más de cuatro años opositores armados y soldados regulares sirios en un frente que ha permanecido mayormente estanco. La “matanza de piedras” comenzó en Alepo con la Mezquita Omeya, una estructura medieval emblemática en el corazón del casco histórico de la ciudad. Famosa por su minarete de 900 años de antigüedad, la Gran Mezquita  de Alepo había soportado terremotos, incendios, caprichos de dictadores y reconstrucciones. El minarete era el rasgo más icónico de la mezquita. Cada parte está adornada con bonitas tallas de madera, con incrustaciones en piedra y escritura cúfica. El 24 de abril de 2016  volaron por los aires el minarete.

 Después le tocó el turno  al Zoco, que databa de 1450, en  el casco histórico de Alepo se preservó por su estatus de 30 años como sitio del Patrimonio Mundial. Fue “una de las mejores ciudades de Oriente Medio en la que es fácil que dejarse guiar por la curiosidad”, según la guía de viajes para Siria de Lonely Planet.

Lu Ciudadela de Alepo, en la cima de una colina, era una fortaleza medieval que dominaba el horizonte y se describía como “el rasgo más distintivo”. Sólo un año después de que comenzara la guerra civil siria, la Ciudadela se mostraba ya como signo de la “continua narrativa del impacto de la guerra”. Y al caer las bombas rusas directamente en el lugar,  provocaron que los muros exteriores cayeran por completo.

En 2018 Alepo era un cumulo de  escombros y desechos en las antes bulliciosas calles y los edificios aparecían destruidos casi por completo. Solo unos 200.000 civiles permanecían en Alepo, según algunas estimaciones tras su reconquista.

     Durante los años que Alepo estuvo en manos del oscurantismo yihadista y los “rebeldes moderados”,  arruinaron todo vestigio de su cultura, pero no solo demolieron y saquearon sino que también se dedicaron a traficar con las piezas que encontraban en los yacimientos arqueológicos y los vendían en el mercado negro de antigüedades. Con suerte aparecerán algún día en algún museo (por lo menos) o terminarán en manos de obscuros y poderosos coleccionistas de arte antiguo  ¿quiénes poseen la capacidad económica para adquirir arte milenario robado y que nadie les exija cuentas?

“Saquead plata, saquead oro; no hay fin de las riquezas y suntuosidad de toda clase de efectos codiciables. Vacía, agotada y desolada está, y el corazón desfallecido; temblor de rodillas, dolor en las entrañas, rostros demudados”. (Nahúm 2:9, 10)

 Los desvergonzados mercaderes de arte antiguo han estado en su apogeo y felices en las dos primeras décadas del siglo XXI, el negocio fructifica, los intermediarios son nuevos millonarios. Miles de piezas de oro, plata, bronce, piedras preciosas, antiquísimas tabillas en textos cuneiformes, vasijas, mosaicos, objetos que tienen más de tres mil años, representan, según los entendidos, el cincuenta por ciento de los mercados de Europa y son traficadas por los yihadistas u otras organizaciones “moderadas” de rebeldes “sirios” en territorio libanés, jordano y principalmente en Turquía en colaboración con mafias de traficantes de arte.

 “La mayoría de lo saqueado hoy en día en Irak y Siria se hace por encargo”, cuenta un experto testigo, “el intermediario tiene una red de compradores internacionales, que le piden, por ejemplo, un mosaico bizantino (una de las piezas más deseadas que se vende por varios miles de dólares)” y que termina en manos de coleccionistas privados millonarios de Europa, generalmente de Francia y Alemania, de Estados Unidos o de países del Golfo.

   Es la historia de la humanidad que se comercia impunemente, gente ignorante  cambia piezas arqueológicas a un precio ridículo que apenas les sirve para comprar un par de fusiles o un lanzagranadas para su supuesta “revolución”, o para provecho personal. “¡Estás llena de asesinos, de mentirosos y ladrones que no se cansan de robar!”(Nahúm 3:1)

¡Se ha demolido la historia!

¿Es posible, dentro del campo de la hipótesis, que la destrucción y saqueo de los bienes culturales de carácter milenario de las naciones siria e iraquí  sea una operación coordinada en altas esferas y mantenidas para siempre dentro del máximo secreto?

  Hay quienes se atreven v a señalar que ese propósito tiene como objetivo borrar toda huella histórica de civilizaciones antiguas que van en desacuerdo con el estableshiment dictado por la Comunidad Académica regentada por insospechados intereses, quienes han monopolizado y escrito la historia oficial de acuerdo a las conveniencias, estas irían desde las más banales, como cuestiones de tipo místico-religioso hasta llegar al mundo de los intereses geopolíticos y económicos.

  Destruir la identidad ancestral de un pueblo significa borrarle por siempre su historia y el papel que ha jugado en la evolución del ser humano.

Una cosa  es indiscutible, en 2003-2006 fueron  las tropas americanas y sus aliados, y entre 2014-2018 los yihadistas en el mismo Irak y en Siria, quienes borraron a sangre y fuego todo rastro de las civilizaciones pasadas que se remontan a miles de años y que, para algunos estudiosos, podrían demostrar el verdadero origen o al menos darnos pistas de cómo surgió la civilización humana.

     No solo es destrucción, hay evidencia de un saqueo deliberado de ese legado ancestral en beneficio de obscuros intereses personales, de magnates coleccionistas que atesoran valiosas piezas arqueológicas e inclusive de museos que no les importa el delito del que son cómplices. Es evidente que el desvalijamiento de antigüedades fue una de sus fuentes de financiamiento del Estado Islámico, que  proporcionaron a los fundamentalistas muchos, pero muchos millones de dólares. Pero hay más cuestiones implicadas… otros sospechosos del crimen…como diría Agatha Christie, quien tanto amó a Mesopotamia.

RUINAS DE NIIVE

   Hay  estudios que se atreven desafiar al mundo académico, acusándolo de forjar la historia en beneficio de una cultura que se ha apropiado del conocimiento de otra, por eso su objetivo es destruir, erradicar por siempre esas huellas a través de una nueva cruzada, contra el terrorismo en este caso, utilizando como peones a los propios fundamentalistas islámicos.  Innumerables ensayos señalan a la tradición judeo-cristiana de apropiarse del legado de otras civilizaciones antiguas y que el tipo de destrucción actual en las naciones atacadas tiene el propósito de borrar definitivamente la evidencia que la ciencia puede resolver. Suprimiendo el génesis de la historia en beneficio de su historia oficial, la bíblica.

    Claro que el razonamiento “oficial” es que todo se trata de simple saqueo, robo del arte, expolio cultural, en forma de una antigua “tradición” guerrera a lo largo de la historia. No hace falta detallar, por la cantidad de casos, como los vencedores de cualquier contienda o los conquistadores de turno han tomado para si el “botín de guerra” (solo recordemos el sistemático robo de los nazis y japoneses en la segunda guerra mundial del patrimonio de las naciones ocupadas).

   Los restos arqueológicos que han sido destruidos en Irak y Siria hubiesen podido aclarar aún más esa incertidumbre. ¿Por qué destruyeron, a los americanos y los yihadistas las milenarias antigüedades sin que esas zonas sean objetivos bélicos? ¿De verdad, hay algo que debe ser ocultado por siempre en beneficio de la ciencia declarada oficial?

Una teoría conspirativa se cierne sin duda sobre el asunto, pero es mejor  continuar el sendero del estudio imparcial del tema. Por tanto, si elaboramos alguna conclusión, quedará dentro de la esfera de la hipótesis, serán los arqueólogos y científicos quienes comprueben algún día la verdad oculta en miles de restos arqueológicos que siguen apareciendo en Siria e Irak… si sobreviven a la barbarie.

Toda Mesopotamia es un yacimiento arqueológico antiquísimo más allende de las modernas fronteras. Por ejemplo, la ciudad de Karkemısh en Turquía, cuya fundación se estima hace 5.000 años, está a escasos metros de la frontera siria que fue ocupada también por el Estado Islámico. Tras su liberación y recuperación, en 2018 un equipo de arqueólogos anunció hallazgos de esculturas del palacio del rey Katuwa del siglo X aC. y mosaicos del palacio que Sargón II tenia en la ciudad en el siglo VIII a.C. En esas ruinas se estableció a inicios del siglo XX una expedición del famoso Lawrence de Arabia, el área permaneció bloqueada durante 90 años.  ¿Algo había que ocultar todo ese tiempo? Nótese una vez más que estamos hablando de reliquias de la civilización asiria.

 Homo homini lupus                                  

“Homo homini lupus” es una locución latina que vendría a significar algo mo  “el hombre es el lobo del hombre” ​Se cita con frecuencia cuando se hace referencia a los horrores de lo que es capaz la humanidad para consigo misma Fue popularizada por el filósofo inglés del siglo XVII, Thomas Hobbes, quién la adaptó en su obra  De Cive. Hobbes dio por básico el egoísmo en el comportamiento humano, aunque la sociedad intenta corregir tal comportamiento favoreciendo la convivencia.

¿Qué importancia y trascendencia tiene, en realidad, la destrucción o desaparición de unos yacimientos milenarios o unas obras de arte hechas por el hombre que, al fin y al cabo no son más que objetos?

 A estas alturas del libro, una reflexión por parte del autor se hace necesaria. Consciente que, al fin y al cabo el planeta  atraviesa problemas más graves que el fin de  restos arqueológicos. La vida humana, la animal y la naturaleza son más indispensables que piedras u objetos por muy valiosos que puedan ser. Mientras las tormentas políticas y económicas, los conflictos prolongados, el cambio climático y las desigualdades siguen agravando la inestabilidad internacional. La realidad que se vive en muchas partes del mundo es muy dura; por eso, es importante que aprendamos a abrir los ojos y sensibilizarnos sobre los problemas del mundo actual de forma global, no solo para conocerlos, sino para saber cuáles son sus causas, aprender a prevenirlos y buscar soluciones.

Al menos 5 millones de niños murieron entre 1995 y 2015 en África a causa de enfermedades prevenibles provocadas la falta de acceso a un sistema sanitario y a agua potable como consecuencia de los conflictos armados que atraviesan distintos países del continente.  “Los conflictos parecen incrementar sustancialmente el riesgo de muerte y afectan a los menores durante muchos años a pesar de que los conflictos hayan acabado”, indicaba el director de la investigación Eran Bendavid, de la Universidad de Stanford. “El impacto de las guerras ha generado una serie de situaciones letales pero indirectas sobre las comunidades debido a enfermedades prevenibles, malnutrición y falta de servicios básicos como el agua o la sanidad”. Es solo un ejemplo, podrían citarse cientos en Asia, América e incluso Europa, la pobreza es un peligro amenazante sobre muchas cabezas.

  Respecto a los efectos del cambio climático en el planeta ya se empiezan a percibir: temperaturas récord, progresiva desertización de los continentes, oleadas de incendios sin precedentes, aumento del nivel del mar… Pero, por desgracia, lo peor está por llegar, ya que al ritmo actual la temperatura media del planeta podría llegar a aumentar tres grados si no tomamos medidas urgentes. El gran problema es que la mayoría de las consecuencias son impredecibles para el ser humano, especialmente las que afectan a la biosfera: ¿qué pasaría si se extinguiesen las abejas, claves en la polinización? ¿Cómo se evitaría la propagación de ciertas especies si desapareciese un depredador? Aunque no se sabe con certeza qué ocurrirá, una cosa está clara: hay cerca de un millón de especies en peligro de extinción por culpa del cambio climático.  Por citar a los más conocidos están en peligro de extinción el orangután, el koala, el delfín de rio, el oso polar, el oso panda, la foca monje, la tortuga Carey, el pingüino emperador, el caribú, la ballena azul, el puma norteamericano, el tigre y el elefante asiáticos

De cumplirse las predicciones[6] sería una pérdida irreparable para nuestro mundo: Hasta la mitad de las especies de plantas y animales en las áreas naturales más ricas del mundo, como el Amazonas o las Galápagos, podrían enfrentarse a una extinción local hacia final de siglo XXI debido al cambio climático si las emisiones de carbono continúan creciendo a un ritmo desenfrenado. Incluso si se consigue el objetivo de no superar los 2°C marcado por el Acuerdo de París, estos lugares podrían perder el 25% de sus especies.

¿Ante este panorama, merece la pena salvar la antigua Mesopotamia?

    Solo se me ocurre una respuesta, que la cultura forma parte del ser humano como definición. La cultura es el alma de una sociedad, expresada de muchas maneras en que contamos nuestras historias, celebramos, recordamos el pasado, nos entretenemos e imaginamos el futuro. Nuestra expresión creativa ayuda a definir quiénes somos y nos ayuda a ver el mundo a través de los ojos de los demás.  Por ello es que aquí no estamos hablando solo de  tesoros o bienes tangibles, nos referimos a un patrimonio cultural de toda la humanidad. En el caso de Irak, cuna de las civilizaciones sumeria, babilónica y asiria, surgidas hace más de 6000 años, nadie puede afirmar con certeza como apareció, pero de esa cultura, sabemos mucho o más que de los egipcios, griegos y romanos, esto se debe a la escritura cuneiforme, sin embargo, para el Mundo Académico oficial, ¿Por qué no es tan importante su divulgación?  Samuel Noah Kramer escribió “La historia comienza en Sumer” y “Los Sumerios”, en esas obras detalla como este pueblo desarrolló el primer sistema escrito de la historia (cuneiforme), la rueda, la ciencia médica, los primeros proverbios escritos, la historia, las leyes (el código de Hammurabi puede incluso ser posterior), las reformas sociales, la cosmogonía y cosmología, la moneda, etc.

   Nadie se explica cómo fueron tan desarrollados para esa época, en 4000 aC., considerando que la arqueología y la ciencia tradicional afirman que en esa época solo había pueblos neolíticos en el resto del planeta. Pero, la evidencia dice lo contrario, fue una civilización sin parangón en la historia. Los sumerios afirmaban, en sus miles de tablillas de escritura cuneiforme encontradas, que todo su conocimiento proviene de los dioses, estos relatos como los de cualquier cultura antigua son calificados por la ciencia e historia oficial como mitos.


NOTAS

[1] Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Se dedica a orientar a los pueblos en una gestión más eficaz de su propio desarrollo, a través de los recursos naturales y los valores culturales, y con la finalidad de modernizar y hacer progresar a las naciones del mundo, sin que por ello se pierdan la identidad y la diversidad cultural. La UNESCO tiene una vocación pacifista, y entre varias cosas se orienta muy particularmente a apoyar la alfabetización. En la educación, este organismo asigna prioridad al logro de la educación elemental adaptada a las necesidades actuales y  alienta la construcción de escuelas y la dotación de equipo necesario para su funcionamiento. Las actividades culturales buscan la salvaguarda del patrimonio cultural mediante el estímulo de la creación y la creatividad y la preservación de las entidades culturales y tradiciones orales, así como la promoción de los libros y de la lectura.

[2] El emplazamiento de Nínive esta dentro de la ciudad de Mosul se encuentra en dos grandes montículos, llamados Kouyunjik y Nebi Yunus.

[3] Nergal era el dios  del inframundo y señor de los muertos.

[4] “Tus murallas se caerán; serán como higueras cargadas de higos maduros, que si alguien las sacude sus higos caen al suelo”(Nahúm 3:12)

[5] La Estatua de la Libertad de Nueva York se halla desde 1886, año en que la colocaron en la  bahía como un regalo de Francia por el primer centenario de su independencia. La estatua es una obra del escultor francés Frédéric Bartholdi.  Según el profesor de historia de la Universidad de New York, E. Berenson, la idea original de Bartholdi era representar a una mujer árabe. El escultor francés básicamente transformó el vestido  del diseño original para convertirla en una diosa de la libertad greco-romana. En el libro “La Estatua de la Libertad”, del historiador y bibliotecario del monumento Barry Moreno, se pueden ver varias imágenes de los modelos del escultor francés que sugieren una clara conexión e influencia entre la “la diosa Isthar de Alepo” y “La libertad iluminando al mundo de Nueva York”.

[6] El estudio fue realizado en 2018 por el Centro Tyndall de Investigación para el Cambio Climático en la Universidad de Anglia del Est, James Cook University y WWF. Se trata de un concienzudo estudio que ha investigado 80.000 especies de plantas, mamíferos, aves, reptiles y anfibios de 35 áreas naturales más ricas del mundo en términos de biodiversidad.

BIBLIOGRAFIA

-Córdoba,  JM y Gallego A.: DEL IRAQ MUSEUM Y OTROS ASALTOS,  EL DESPOJO SISTEMÁTICO DEL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO IRAQUÍ. Universidad Autónoma de Madrid, 2004

– Cobos, José:   IRAK: EL EXPOLIO DE LA MEMORIA – Noticias Opinión …www.diariocordoba.com › noticias › opinion › irak-expolio-memoria. 4/2003

– Marrs, Jim: Las Sociedades Secretas, el poder en las sombras.  Barcelona 2006

– Maciel,  Alejandro: EEUU: regreso de Irak con sensación de derrota. EL PERIODICO, 12/2011

– York,  Chris:  https://www.huffingtonpost.co.uk/entry/iraq-protests-explained_uk_5d9769e4e4b0da7f66262c26

http://www.detectivesdeguerra.com/2015/03/sombras-siniestras-destruyen-irak-y_12.html

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/imagenes-exclusivas-que-confirman-destruccion-parcial-ninive_10296

https://cadenaser.com/ser/2015/03/06/internacional/1425638925_137953.html

https://www.elperiodico.com/es/internacional/20170120/el-estado-islamico-vuelve-a-destrozar-antiguedades-en-palmira-5754671

https://www.lainformacion.com/mundo/animales-peligro-extincion-cambio-climatico/6523222/

https://www.europapress.es/internacional/noticiamillones-ninos-muerto-enfermedades-prevenibles-africa-ultimos-20-anos-20180831050327.html

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