LA TABLILLA DE NABUCODONOSOR

TANBLILLA DE NABUDONOSER

 

Mientras buscaba informes financieros entre algunos documentos babilónicos, Michael Jursa, profesor visitante de Viena, se topó con el nombre de un funcionario de la corte del rey Nabucodonosor de Babilonia. Este nombre también figura en el libro de Jeremías como uno de los oficiales del rey, aunque al deletrearse es un poco diferente.

            La tablilla, de más de 2500 años de antigüedad, estuvo en la colección del museo desde 1920, pero se ignoraba su importancia. Ahora se sabe que identifica a Nabu-sharrussu-ukin como el jefe eunuco de Nabucodonosor. Esto corresponde al nombre hebreo Nebo Sarsequín mencionado en Jeremías 39:3 (Nueva Versión Internacional). En realidad, esta nueva información ayuda a resolver un problema de traducción en el versículo. La mayoría de las Biblias no contienen este nombre de manera explícita. Por ejemplo, la versión Reina-Valera menciona los nombres en Jeremías 39:3 como “Nergal-sarezer, Samgar-nebo, Sarsequim el Rabsaris, Nergal-sarezer el Rabmag”.

            Aquí, Samgar ha sido identificado como el nombre de un lugar relacionado con Nergal-sarezer en vez de formar parte de un nombre compuesto con Nebo, que lo sigue en esta versión. Pero en algunas traducciones más actuales, el nombre aparece como Nebo Sarsequín. Y de hecho este nuevo descubrimiento confirma que efectivamente es el nombre correcto de uno de los oficiales principales del rey Nabucodonosor. Los detractores de la Biblia que alegan que el libro de Jeremías es un relato ficticio escrito siglos después del período babilónico, se ven en serios apuros para explicar la exactitud con que se registraron los nombres de personas extranjeras de relativamente poca importancia.

            Una de las dificultades que desde hace mucho tiempo han enfrentado los críticos de la Biblia tiene que ver con las numerosas menciones de nombres aparentemente insignificantes, insertados aquí y allá. Algunos especulan que fueron agregados sólo para que los relatos parecieran auténticos. Otros sugieren que ciertos personajes importantes de historias posteriores fueron incluidos solapadamente en algunos relatos antiguos para cumplir una función poética. De ser así, ¿cómo se explica la alusión a alguien como Nebo Sarsequín, una figura de poca monta de un país extranjero y que tiene un nombre difícil que nunca vuelve a ser mencionado, y que resulta ser correcto? Es obvio que el autor del libro de Jeremías estaba muy familiarizado con los detalles de los tiempos en que escribió y que se preocupó de ser preciso.

            La conclusión lógica es que este libro fue indudablemente escrito por Jeremías en tiempos de la conquista de Judá por parte de los babilonios, bajo Nabucodonosor. Este descubrimiento es solamente el más reciente de muchos hallazgos arqueológicos que confirman la exactitud del libro de Jeremías. Una reciente excavación en Jerusalén dejó al descubierto una bula, que es un grabado en arcilla endurecida, con la impresión del sello que lleva el nombre de Jucal hijo de Selemías, hijo de Sevi. Esta persona, un funcionario de la corte del rey Sedequías, es mencionado en Jeremías 37:3 y 38:1-4.

            Otra bula, encontrada a corta distancia de la ya mencionada, tiene grabado el nombre de Gemarías hijo de Safán, el escriba real (36:10). Y antes de ésta, se encontraron dos notables bulas que llevan el nombre del escriba de Jeremías, Baruc hijo de Nerías.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s